La condensación en las ventanas, las manchas en la esquina de un muro exterior y el moho detrás de un mueble no son mala suerte: son física, y se pueden predecir con dos datos. Esta calculadora te dice a partir de qué temperatura una superficie de tu casa se va a mojar.
¿A qué temperatura se forma la condensación en tu casa?
El punto de rocío marca el límite exacto por debajo del cual una superficie se moja y aparece el moho.
Qué es el punto de rocío
El aire caliente sostiene más vapor de agua que el aire frío. El punto de rocío es la temperatura a la que ese aire ya no puede sostener todo el vapor que lleva y empieza a soltarlo en forma de agua líquida.
La consecuencia práctica es directa: cualquier superficie de tu casa que esté más fría que el punto de rocío se va a mojar. El cristal de una ventana, un muro que da a la calle, una tubería de agua fría o el fondo de un clóset contra una pared exterior.
La fórmula que usa la herramienta
Es la aproximación de Magnus-Tetens, la que se usa en meteorología. Con la temperatura en grados Celsius y la humedad relativa en porcentaje:
γ = ln(HR/100) + (17,625 × T) / (243,04 + T)
Punto de rocío = 243,04 × γ / (17,625 − γ)
La calculadora convierte de Fahrenheit a Celsius, aplica la fórmula y te devuelve el resultado en las dos escalas. Es exacta dentro del rango de temperaturas de una vivienda.
Cómo leer el resultado
Lo que importa es el margen entre la temperatura de tu cuarto y el punto de rocío:
- Menos de 5 °F de margen: riesgo alto. Prácticamente cualquier superficie condensa. Vas a ver agua en las ventanas y humedad en las paredes exteriores.
- Entre 5 y 15 °F: riesgo medio. Los cristales y los muros fríos condensan, el resto no.
- Más de 15 °F: riesgo bajo.
Un ejemplo concreto: a 70 °F con 55 % de humedad el punto de rocío está en unos 53 °F. Si el cristal de tu ventana está a 45 °F porque afuera hace frío, ese cristal se moja. No hay producto que lo evite: o bajas la humedad, o subes la temperatura del cristal.
Qué hacer con el dato
Solo hay dos palancas, y la calculadora te dice cuál te conviene tocar:
Bajar la humedad es lo más eficaz y casi siempre lo más barato. Extractor del baño funcionando veinte minutos después de la ducha, campana en la cocina, no secar ropa dentro, y deshumidificador si hace falta.
Subir la temperatura de la superficie significa aislar: doble cristal, película aislante, sellar corrientes, separar los muebles de los muros exteriores para que circule el aire.
La regla que casi nadie conoce
Cuanto más frío hace afuera, más baja tiene que estar la humedad interior para evitar condensación. Un 45 % que es cómodo en octubre te llena las ventanas de agua en enero, porque los cristales están mucho más fríos.
Por eso medir la humedad una vez no sirve: hay que ajustarla según la estación. El desarrollo completo está en condensación en las ventanas y, cuando el problema ya pasó a mayores, en cómo eliminar la humedad.
