«Cambia a LED y ahorras» se repite mucho y se cuantifica poco. Esta calculadora te da la cifra concreta de tu casa: cuántos focos tienes, cuánto consumen, cuántas horas están encendidos y qué tarifa pagas.
¿Cuánto ahorras si cambias tus focos a LED?
Compara lo que gastan tus focos actuales con el LED del mismo brillo.
Cómo se calcula el LED equivalente
Un LED da la misma luz que un foco antiguo con una fracción de los vatios. La herramienta usa estas equivalencias, que son las del mercado actual:
| Tipo actual | Vatios del LED equivalente | Ejemplo |
|---|---|---|
| Incandescente | 15 % de los vatios actuales | 60 W → 9 W |
| Halógeno | 20 % | 50 W → 10 W |
| Ahorrador (CFL) | 50 % | 14 W → 7 W |
Después se calcula el consumo mensual de cada opción con la fórmula estándar: (vatios × focos × horas × 30) ÷ 1.000 = kWh al mes, y se multiplica por tu tarifa.
Dónde está el ahorro de verdad
No en todos los focos por igual. El ahorro depende de las horas encendidas, así que cambiar primero los de la sala y la cocina rinde mucho más que cambiar el del clóset.
Una forma práctica de priorizar: haz el cálculo dos veces, una con los focos que están encendidos cuatro o más horas al día y otra con el resto. Verás que la mayor parte del ahorro viene de un puñado de lámparas.
Lo que la calculadora no cuenta y también ahorras
- Los focos que dejas de comprar. Un incandescente dura alrededor de 1.000 horas y un LED decente entre 15.000 y 25.000. A cinco horas diarias, eso son años sin volver a subirse a la escalera.
- El aire acondicionado. Un incandescente convierte en calor la mayor parte de la electricidad que consume. En verano, ese calor lo acabas pagando otra vez para quitarlo.
Cómo encontrar tu tarifa real
El campo viene con 0,15 dólares por kWh, que es una cifra intermedia en Estados Unidos, pero varía mucho por estado y compañía. En tu recibo busca el total facturado y divídelo entre los kWh consumidos: eso te da el precio real por kWh incluyendo cargos fijos, que suele ser algo mayor que la tarifa anunciada.
Al comprar, mira los lúmenes y no los vatios
Los vatios miden consumo, no luz. Lo que determina el brillo son los lúmenes:
- 40 W incandescente ≈ 450 lúmenes
- 60 W ≈ 800 lúmenes
- 75 W ≈ 1.100 lúmenes
- 100 W ≈ 1.600 lúmenes
Y fíjate en la temperatura de color: 2700 K es luz cálida, parecida a la del foco de siempre; 5000 K es luz fría, de oficina. Comprar el número equivocado es la causa más común de que un LED «no guste».
El resto de medidas para bajar la factura están en cómo bajar el recibo de la luz.
