El aislamiento del ático es la mejora de eficiencia con el retorno más rápido de una casa, y saber si te falta no requiere un técnico: basta una regla y esta calculadora.
¿Cuánto aislamiento le falta a tu ático?
Mide la profundidad con una regla y comprueba si llegas al valor R recomendado para tu clima.
Cómo medir lo que tienes
Sube al ático con una linterna y una regla. Clava la regla en el aislamiento hasta tocar el techo de la habitación de abajo y lee la profundidad en varios puntos, porque casi nunca está parejo. Usa el valor más bajo, no el más alto.
Hay una comprobación aún más rápida y sirve sin medir nada: si ves las vigas de madera asomando por encima del aislamiento, te falta. El material debería cubrirlas por completo.
Cómo identificar el material
| Aspecto | Material | Valor R por pulgada |
|---|---|---|
| Copos sueltos, rosados o amarillos | Fibra de vidrio soplada | 2,2 a 2,7 |
| Mantas continuas entre vigas | Fibra de vidrio en rollo | 2,9 a 3,8 |
| Copos grises de papel | Celulosa soplada | 3,2 a 3,8 |
| Superficie rígida y continua | Espuma en aerosol | 3,6 a 6,5 |
Si encuentras un material granular gris plateado con brillo y la casa es anterior a 1990, no lo toques: podría ser vermiculita, que en algunos casos contiene asbesto. En ese caso hace falta una evaluación profesional antes de cualquier trabajo.
Qué valor R te corresponde
Depende del clima, y por eso la calculadora te pide la zona:
- Sur cálido (Texas, Florida, Arizona, sur de California): entre R-30 y R-49.
- Templado (centro del país): entre R-38 y R-60.
- Norte frío (Illinois, Nueva York, Minnesota, Nueva Inglaterra): entre R-49 y R-60.
La herramienta usa el valor intermedio-alto de cada rango, que es lo que se recomienda para obra nueva y reformas.
Antes de añadir material, sella
Este es el orden que la mayoría invierte y es el que decide si la inversión rinde. El aislamiento frena el calor que pasa por conducción, pero no frena el aire que se cuela por los huecos. Aislar sin sellar es ponerse un suéter con la cremallera abierta.
Los puntos que hay que sellar están alrededor de las cajas eléctricas, las luces empotradas, el paso de tuberías y ductos, la escotilla del ático y el perímetro de la chimenea.
Lo que nunca debes tapar
Las rejillas de ventilación del alero. Un ático necesita que el aire entre por abajo y salga por arriba; si lo bloqueas con aislamiento, en invierno aparece condensación y moho, y en verano el calor cocina las tejas desde dentro. Para eso existen los deflectores, que mantienen el paso de aire libre por encima del material.
El procedimiento completo, con los materiales y las precauciones de seguridad, está en aislamiento del ático: cuánto necesitas y cómo añadirlo.
